Silencio

A 3.800 metros sobre elnivel del mar cabalga entre Perú y Bolivia el inmenso lago Titicaca. Este mar incomprendido y rodeado de tierra es la masa de agua dulce más grande a más altura del mundo.

Sus islas son reservas de las cultutras que navegaron el lago, pocos kilómetros de silencio, paz, y tranquilidad donde las noches apagan el mundo para dejar paso a las estrellas.

En Amantaní nos recogió en el puerto Clara,de 30 años. A paso lento nos llevó a su casa donde la sopa de quinua ya estaba lista. Las puertas de las casas estaban todas abiertas.

La familia de Clara es una de las que acoge a viajeros a cambio de algo simbólico; dinero, la compra de sus artesanías o regalos en especias de alimentos que no se encuentran en la isla (frutas,arroz,azucar, queso…).

Nos colamos en sus vidas por unas horas. Ellas nos enseñan la habitación en la que vamos a  dormir, con su vela en la mesita a la espera de la noche. Clara y sus hermanas hablan poco y lo hacen todo con sus bebés enredados en unas telas sobre la espalda. Liz, de 6 años, nos enseña en silencio su isla de menos ede 7 kilómetros cuadrados. Como el día es claro se ve la Cordillera Real de Bolivia, con sus picos nevados. Desde las ruinas de Pachatata vemos algunos relámpagos al otro lado del lago.

Escucho a un grupo de españolas decir “como viven del turismo se vuelven vagos”. Contesto aquí ya que a ella no le dije nada.

En Taquile y Amantaní la gente tiene sus chacras y cultiva lo que puede.la llegada de viajeros o turistas, que no es lo mismo,  les permite vender sus artesanías y conseguir un pequeño ingreso extra.

Clara nos contaba que cuando consiguen reunir de 100 a 150 soles (de 24 a 36 euros más o menos) van al puerto de Puno a comprar cosas que les hacen falta para comer. Cuando no consiguen “juntar esa platita” no van porque el pasaje cuesta 25 soles y no les compensa. Su madre, Ancelma, de 48 años, pasa la nohe en un bote durmiendo en el puerto cuando va a comprar porque los barcos solo salen de mañanita.

En Amantaní se han organizado y cada semana le toca a una comunidad acoger a la gente que llega al puerto. A veces las agencias que organizan los tours les explotan y les pagan muy poco por abrir sus casas.

Los días que pasamos con Clara se levantaba a las 5 de la mañana y tejía mientras cocinaba y daba elpecho a su bebé. No me pareció vaga en absoluto.

En Amantaní matienen fresco el pasado, bordan el futuro y el quechua sigue vivo y alegre.

Ibiza, Marbella y Canarias viven del turismo y eso no es malo pero esto es otra cosa. Su vida es la misma estén nuestras mochilas o no: el campo, la escuelita, las agujas de tejer…

Cuando nos vamos Clara nos despide con la mano abierta y su diente de oro brillando al sol. En sus manos lleva aún las agujas de tejer y en su espalda descansa su bebé. 

Ya en el barco le pido al patrón una leyenda. Me habla de un monstruo del lago. El “Eje eje” se come a toda criatura que se ponga delante de él y cada desaparición en estas aguas lleva su firma. En seguida y sin soltar el timón ni mirarme dice: “pero esto no es leyenda porque mi abuelo lo vió una vez”.

Así, entre leyenda y realidad, dejamos atrás a Clara, a Liz y a la turista que no supo valorar que le abrieran las puertas sin pedirle siquiera un pasaporte.

Clara en el puerto nos deseó suerte y buen viaje. Yo en silencio le pedí que cuidase de esa isla, de su isla. Le pedí en silencio que no dejase que ningún Meliá  viniese a convertirla en resort.

Ojalá que las noches sigan oliendo a muña en la isla. Ojalá siga sonando el cascabeleo tímido de una calamina y los pájaros canten puntuales a las cinco.   

A Liz, nuestra guía silenciosa.

Emi e Iñaki

Anuncios

Acerca de Emi Arias

Periodista. Master en televisión por RTVE. Experta en Información internacional y Master en Igualdad entre Hombres y Mujeres.
Esta entrada fue publicada en Perú, Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Silencio

  1. esther dijo:

    Y que decir de esto ….que bonito escribes ,que facil imaginar lo que cuentas ,que Clara siga cuidando de su isla y que la dejen que la cuide,ojala asi sea,un abrazo enorme .

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s